El pasado 4 de setiembre volvimos a encontrarnos en la Reserva Cerro Negro de Ambá, en las Sierras de Rocha, para hacer algo tan sencillo como especial: disfrutar de la noche oscura.
No fue la primera vez. En los últimos años hemos compartido varias noches en Cerro Negro: en salidas de campo de nuestros cursos de Educación Permanente, durante la International Dark Sky Week de DarkSky International y en distintas actividades abiertas de observación y divulgación.
Cada encuentro es diferente, pero hay cosas que se repiten: comida caliente, luces mínimas, un fueguito, juegos, conversaciones sobre la oscuridad y la naturaleza y, sobre todo, tiempo para mirar el cielo.
Con telescopios y también a simple vista, volvimos a recorrer un cielo de excelente calidad, con la Vía Láctea extendiéndose sobre la reserva y muchísimas más estrellas de las que habitualmente podemos ver desde nuestras ciudades.
Estos encuentros son también una oportunidad para recordar que la oscuridad es parte de la naturaleza y que conservarla importa. El cielo oscuro de Rocha es un patrimonio natural, científico y cultural que hoy cuenta además con reconocimiento y protección en la normativa departamental.
Pero, sobre todo, queremos que estas noches sean experiencias compartidas.
¿Estuviste con nosotros en Cerro Negro, esta vez o en alguno de los encuentros anteriores?
Nos encantaría leer tu experiencia: qué recordás, qué fue lo que más te sorprendió o qué significó para vos volver a mirar un cielo realmente oscur
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